El origen de Internet: de ARPANET a la revolución digital global

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En la década de 1960, mientras el mundo se enfocaba en la carrera espacial y la guerra fría, un grupo de visionarios en Estados Unidos comenzaba a tejer lo que sería la red más transformadora de la historia humana. Lo que empezó como un proyecto militar-académico llamado ARPANET se convertiría, décadas después, en el sistema nervioso digital de nuestro planeta.

Los cimientos tecnológicos: más que cables y protocolos

La historia de Internet no es solo una crónica de avances técnicos, sino un testimonio de colaboración científica internacional. El concepto de “conmutación de paquetes”, desarrollado independientemente por Paul Baran en RAND Corporation y Donald Davies en el National Physical Laboratory del Reino Unido, sentó las bases teóricas. Esta innovación permitía dividir la información en pequeños paquetes que podían viajar por diferentes rutas y reconstruirse en su destino, haciendo la comunicación más robusta ante fallos.

ARPANET: el primer latido digital

El 29 de octubre de 1969, a las 10:30 pm, el estudiante de posgrado Charley Kline intentó enviar la palabra “LOGIN” desde la UCLA a Stanford. El sistema se colgó después de transmitir “LO”, creando accidentalmente el primer mensaje de lo que sería Internet. Esa noche, cuatro universidades estadounidenses conectaron sus computadoras mainframe, dando vida a ARPANET.

Lo revolucionario no era solo la conexión, sino el protocolo TCP/IP desarrollado por Vint Cerf y Bob Kahn en 1974. Este “idioma universal” permitió que diferentes redes se comunicaran entre sí, transformando ARPANET de una red aislada en el embrión de Internet.

La expansión global: cuando Internet dejó de ser norteamericano

En los años 80, Internet comenzó su expansión internacional. Noruega se convirtió en el primer país fuera de Estados Unidos en conectarse en 1973, seguido por el Reino Unido. Para 1989, Tim Berners-Lee, un físico británico del CERN, desarrolló la World Wide Web, creando un sistema de hipertexto que haría Internet accesible para todos, no solo para científicos y militares.

El punto de inflexión: comercialización y accesibilidad

La década de 1990 marcó la transición de Internet de herramienta académica a fenómeno comercial y social. La creación de navegadores como Mosaic (1993) y luego Netscape Navigator hizo la web visualmente atractiva. La eliminación de restricciones comerciales en 1995 permitió el surgimiento de Amazon, eBay y Google, transformando Internet en un espacio económico global.

  • 1991: Se levantan las restricciones comerciales de Internet
  • 1993: Lanzamiento del navegador Mosaic
  • 1995: Amazon y eBay comienzan operaciones
  • 1998: Fundación de Google
  • 2004: Nace Facebook, revolucionando las redes sociales

Internet y sostenibilidad: la paradoja energética digital

La expansión exponencial de Internet presenta uno de los desafíos de sostenibilidad más complejos de nuestro tiempo. Según estudios recientes, el sector de las Tecnologías de la Información y Comunicación consume aproximadamente el 7% de la electricidad global, porcentaje que podría aumentar al 14% para 2040.

Soluciones innovadoras en almacenamiento energético

Proyectos como el sistema de almacenamiento de baterías de 130MWh que Iberdrola inauguró recientemente en Sídney occidental representan soluciones prometedoras. Estos sistemas pueden estabilizar redes eléctricas sobrecargadas por centros de datos, demostrando cómo la innovación energética y digital deben evolucionar conjuntamente.

Investigaciones sobre la degradación de módulos solares de perovskita-silicio, como las mencionadas en tendencias recientes, podrían revolucionar la energía renovable para centros de datos. La flexibilidad en gestión energética, como se discute en el contexto de Ontario, será crucial para equilibrar la demanda digital creciente con objetivos de sostenibilidad.

El futuro: soberanía digital e inteligencia artificial

Como se reflexionó en el Foro Económico Mundial de Davos 2026, la soberanía digital se ha convertido en prioridad geopolítica. Internet ya no es una red neutral, sino un espacio donde se disputan valores, regulaciones y control de datos. La expansión de constelaciones de satélites como Starlink, que usuarios mexicanos comparan favorablemente con fibra óptica tradicional, representa la próxima frontera en conectividad global.

Desafíos éticos y científicos

La revelación de vínculos más profundos entre científicos y figuras controvertidas, como se menciona en documentos recientes, subraya la necesidad de transparencia en la investigación que sustenta nuestro mundo digital. Paralelamente, los recortes presupuestarios en ciencia, calificados como “catastróficos” por físicos británicos, amenazan la innovación que necesitamos para enfrentar desafíos como el cambio climático y la seguridad digital.

El descubrimiento de estructuras profundas en la Tierra que moldean el campo magnético, otra tendencia reciente, nos recuerda que incluso nuestra infraestructura digital más avanzada depende de sistemas planetarios que apenas comenzamos a comprender.

Conclusión: Internet como reflejo de la humanidad

La expansión de Internet desde sus orígenes militares-académicos hasta la red omnipresente de hoy refleja tanto lo mejor como lo más complejo de la naturaleza humana. Ha democratizado el conocimiento, acelerado la innovación científica y creado nuevas formas de comunidad. Simultáneamente, enfrenta desafíos de sostenibilidad energética, equidad de acceso y gobernanza ética.

Como usuarios mexicanos y globales de esta red, nuestra responsabilidad es entender su historia para participar conscientemente en su futuro. La próxima fase de expansión de Internet no será solo técnica, sino profundamente humana, ética y ecológica.

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